La aritmética que siempre salta por los aires
Matemáticamente, 2+2 son 4 es un resultado correcto; eso nunca lo negaré. Pero me pregunto si, en la vida, esa suma es siempre la adecuada. Hoy ya puedo decir que no: en la vida de cada persona hay tantas variables que hacen que 2+2 nunca sea 4.
Esa aritmética siempre nos saltará por los aires como un castillo de cartas que nunca podremos controlar. En definitiva, el factor humano es el que rompe siempre esa suma en nuestra calculadora. Estamos predispuestos a poner el tiempo, las ganas y hasta la energía, pero, al final, nuestro lado humano quiebra esa operación y hace que el resultado no sea el esperado.
El caos como señal de vida
Pero me hago esta pregunta: ¿y eso es malo?
Yo creo que no. El ser humano, por el hecho de serlo, es caótico e impredecible; en definitiva, un ser que está vivo y que a lo largo del día maneja demasiadas variables.
Escucha activa: Una metodología para personas, no para números
Y así es como son mis sesiones de escucha activa: una metodología en la que nunca se puede esperar que 2+2 sean 4. Es muy sencillo de entender: es porque trabajo con personas.
Entre la euforia y el barro
Personas que, durante mis sesiones, pasan por un valle en el que a veces estarán eufóricas y otras metidas en el barro. Por eso, todo necesita un proceso de tiempo y esfuerzo, tanto por parte del coach como del cliente. Quien piense que 2+2 siempre son 4, estará equivocado.
La perfección reside en tu imperfección
Quiero decir que en la imperfección de las cosas está la perfección del ser humano. Buscar que los números cuadren no siempre es lo correcto; es mejor aceptar que tienes variables, aunque hoy la suma te siga dando un número distinto al cuatro.
Por eso, en mis sesiones no busco que me des el resultado «correcto». No busco que tu vida encaje en una cuadrícula ni que tus emociones sigan un orden lógico.
Mi trabajo no es arreglar tu calculadora
Mi trabajo no es arreglar tu calculadora, sino sentarme contigo a entender por qué hoy esa suma te da un número que no esperabas. Porque es precisamente ahí, en ese descuadre, en ese momento en el que las piezas no encajan, donde aparece tu verdadera esencia.
Olvida el manual y atrévete a vivir
Si buscas una fórmula mágica o un éxito de manual, quizás te decepciones. Pero si buscas un espacio donde tu caos sea respetado, donde el barro sea parte del camino y donde tu humanidad sea el único factor que importe, entonces estás en el lugar adecuado. Al final del día, la vida no se trata de que las cuentas salgan perfectas, sino de que tú estés lo suficientemente vivo como para seguir intentando la suma.
