¿Por qué me cansé de explicar qué es el coaching PNL?
¿Sabes qué pasa? Cuando una persona me preguntaba a qué me dedico, siempre decía que soy coach de coaching PNL y escucha activa; pero siempre, detrás, tenía que apostillar de qué va mi trabajo. La verdad es que les tengo un poco de envidia a los psicólogos: una persona escucha «psicólogo» y, sabrán o no sabrán lo que hacen en realidad, lo entienden a la primera. En cambio, al decir que soy coach de coaching PNL, lo siguiente que te dicen es: «¿Qué es eso?».
La búsqueda de un concepto pragmático
Así que, desde hace ya un largo tiempo, he estado buscando esa palabra o ese concepto para que las personas entendieran cuál es mi trabajo. Puede parecer una tontería, pero tener que explicar en qué consiste mi labor porque no queda definida en una sola palabra es gastar una energía innecesaria que no me atrae para nada, ya que sé que soy una persona pragmática.
No es como buscar un nombre para ponerle a tu hijo/a, y tampoco creo que sea como buscar el nombre para tu empresa. Lo que yo buscaba era encontrar, en una palabra o dos, el concepto que explicara en qué consiste mi trabajo. Después de pelearme conmigo mismo y con la almohada, creo que he encontrado esa palabra que, de alguna forma, explica mejor mi labor; aunque reconozco que aún se podría mejorar y que no es un nombre perfecto, pero qué le vamos a hacer.
Mi definición: Arquitecto Emocional
Como he dicho, después de esa pelea interna, creo que el nombre que recoge mejor el concepto de lo que hago —porque la idea no es decir cómo trabajo ni qué hago descriptivamente, sino que las personas entiendan que trabajo con seres humanos— es Arquitecto Emocional.
Como he dicho, no es un nombre perfecto de primeras y sí, la pragmaticidad me salta por los aires porque lo tengo que explicar, pero la palabra «Arquitecto Emocional» es más hermosa que «coach de coaching PNL y escucha activa».
Orden, metodología y personas
El concepto de Arquitecto Emocional, la verdad, es sencillo de entender cuando te lo explican. Imagino que, al principio, estas dos palabras juntas chirrían, pero chirrían para bien. Si todavía no entienden el concepto, se preguntarán: «¿Eres arquitecto? Pero, ¿qué tiene que ver con lo emocional?».
La idea de arquitecto es la de una persona que tiene todo muy bien organizado, una persona seria en su trabajo; y bajo ese concepto, también trabajo diseñando metodologías para tratar con las personas de forma individual y grupal. La palabra «emocional» es lo que me define, ya que ayudo a mejorar emocionalmente a las personas.
Lo que importa de verdad: los resultados
Si la gente no tiene ni idea de en qué se sustenta mi labor, si no saben nada de qué es el coaching PNL ni la escucha activa, la verdad es que me pregunto para qué y por qué han de saber cómo trabajo. Lo que les importa son los resultados que se obtienen. Eso es lo que le importa de verdad a las personas. ¿O no crees tú?
