Digamos que hablo de Madrid, esa ciudad en la que confluyen todo tipo de personas: algunas por turismo, otras por trabajo. Yo mismo he sido uno de esos visitantes que ha recorrido sus calles. Tampoco diré que conozco mucho Madrid, ya que mis visitas han sido esporádicas: al Museo del Prado, a Fitur o al antiguo campo del Atlético de Madrid. Han sido estancias cortas en una ciudad que siempre me ha recibido con los brazos abiertos, pero eso sí, con la mirada de esa persona que solo está de paso.
De la presencia virtual al encuentro presencial
Pero hoy declaro que ya no quiero ser ese visitante que está de paso. Quiero estar más presente en Madrid. Reconozco que, de alguna forma, ya lo estoy de manera virtual, brindando mis servicios de Coaching PNL y Escucha Activa a Carlos, Sandra, María y Nuria. Gracias a la tecnología he podido llegar a estas personas, pero ahora Mauxita quiere dar un nuevo paso: convertir esa presencia virtual en presencial.
Sé que no será fácil; en todo caso, lo veo hasta complicado. Pero Mauxita nació para ser disruptiva y superar esas barreras que parecen infranqueables.
Un camino que no es fácil, pero es el correcto
Muchas personas me dicen o me dirán que ir a Madrid es un error; que ofrecer sesiones de dinámicas de alto rendimiento grupal presencial, ya solo por la distancia, es una equivocación. Y sí, lo reconozco: Mauxita no es una gran empresa, sino todo lo contrario. Pero tengo claro que Mauxita se ha de abrir a codazos en un mercado que no espera a nadie. Sé que no es ni será un camino fácil, pero aunque sea arduo, sé que es el camino correcto que ha de seguir nuestra marca.
Convicción, rauxa y seny
A Madrid le declaro que quiero llegar presencialmente porque ya lo hago de forma virtual. Declaro que no necesito crear un DAFO para sentir que Mauxita necesita a Madrid. No necesito un análisis de debilidades y amenazas para saber que podemos aportar valor. Lo haremos como buen catalán: con rauxa i seny (sensatez y rigor).
