Es impresionante cómo cada año nuevo la gente hace nuevas promesas y una de ellas es ir al gimnasio. Y no digo que esté mal, sino todo lo contrario: las personas tienen que mejorar su estado físico, aunque muchas, después de algunos meses, lo dejen (pero ese ya es otro melón que en estos momentos no toca abrir). Como digo, es importante que cada persona intente cuidar su salud física, pero yo me pregunto: ¿qué pasa con la salud mental? Me lo pregunto de verdad: ¿cada año nuevo las personas se hacen la promesa de ir a ese gimnasio para cuidar su salud mental, o es algo a lo que no interesa prestarle atención alguna?

Desterrando un mito erróneo y peligroso

Al final tenemos que desterrar de nuestra mente ese concepto tan erróneo y equivocado de que la gente que va a un psicólogo o a un coach está loca. En un principio, las personas que van a un psicólogo no están locas: están enfermas y cada una tiene su patología, patologías que un coach no podrá trabajar. Hablemos de las personas que pueden ir a un coach, ya que es el tema que yo domino: podemos definir que son personas “sanas mentalmente”, pero que están atravesando problemas, problemas que no pueden solucionar por ellas mismas porque, al final, desconocen esas herramientas para mejorar.

¿Qué hace realmente un coach?

Al final, un coach (entrenador) —yo soy de coaching PNL, aunque hay muchos tipos de coach— es una persona que te da las herramientas necesarias para que tú sepas mejorar por ti mismo, porque, al final de todo, es la misma persona la que mejora por sí misma gracias a que le ha puesto voluntad para lograrlo. Para aclarar cómo trabajo, puedo decir que siempre realizo una sesión gratuita: una sesión que dura el tiempo que dure y en la que el cliente y yo, como coach, esclarecemos la mochila de problemas que trae. En ella le expongo mi manera de trabajar, el coaching PNL y la escucha activa.

¿Qué es el coaching PNL?

Podemos decir que es mi herramienta de trabajo para encontrar o descubrir ese objetivo que el cliente no tiene nada claro. Por ejemplo, hay personas que odian su trabajo y no saben cómo salir de esa espiral en la que sufren, o chicos y chicas que no saben qué hacer con sus vidas; con las herramientas adecuadas, la persona al final descubre cuál es su objetivo. Y, al final, es importante saber cuál es el objetivo de cada persona porque es hacia donde tiene que encaminar sus esfuerzos, aunque todos esos objetivos que tiene la persona tienen que ser un objetivo SMART (específico, medible, alcanzable, relevante y en tiempo).

¿Qué es la escucha activa?

Podemos decir que la escucha activa, como su propio nombre indica, es escucharte. Es escuchar todo aquello que quieras contar, donde la persona no pone filtros a todo lo que quiere decir, donde se te escucha con empatía y no se te juzga, y donde el coach habla poco, pero hace preguntas. Al final, es un lugar donde la persona se siente libre de expresarse y sin tener miedo. La escucha activa la utilizo cuando la persona ya ha encontrado su objetivo o cuando ya lo sabía de antemano.

Igual que cuidas tu cuerpo en el gimnasio cada día, dale a tu mente el espacio que merece para sanar, tomar impulso y volver a conectar contigo. Si sientes que es el momento de empezar a entrenar por dentro, aquí tienes una puerta abierta y una escucha sin juicios esperándote.

 

admin_mauxita

Entradas Relacionadas