Saben una cosa, cuando estaba terminando de estudiar coaching PNL con Anna Flores, la verdad es que me encontré atrapado en mi mente preguntándome cuál era el siguiente paso que debía dar. Bueno, para qué nos vamos a engañar, lo que sabía y tenía muy claro es que no podía ir a la copistería de mi barrio, imprimir unas tarjetas y hacerme pasar por coach, como «Xavier Benet Gómez, Coach de coaching PNL». La verdad, sería como engañarme a mí mismo, es decir, jugar al solitario conmigo mismo. Y seré muchas cosas, pero no quiero mentirme ni a mí ni a las personas que se pudiesen poner delante de mí.

El camino de la honestidad: Mis primeros pasos

Así que, «¿para qué te quiero cabecita?», lo que debía hacer era pensar cuál sería mi siguiente movimiento. Pensé: «A ver, sé sincero, no tienes experiencia; habré llevado 5 mini-sesiones a compañeros de la escuela, ¿me creo de verdad capaz de llevar una sesión en condiciones?». Como todos ya sabéis la respuesta, lo primero que se me ocurrió fue buscar una ONG para que me diera la oportunidad de trabajar con las personas que llegan a ellas. Pero la verdad no fue fácil; la búsqueda la hice por Google y nadie me respondía. Imagino que no daba el perfil que estas ONG necesitaban. Al final, me respondió una ONG de Barcelona en un email muy escueto y me daban un número de teléfono para que llamase y hablara con una persona. Eso hice y, después de pasar por una serie de personas de la organización, me dieron luz verde para trabajar con ellos. Esta ONG se llama Homeless Entrepreneur y ya llevo más de tres años con ella.

El aprendizaje a través del error

Pero como en todo en la vida, hay un principio, y este principio en la ONG fue un poco desastre; y no por la ONG ni por mí, o si lo fue, no lo sé. Fue por la primera persona que llegó; me acuerdo que se llamaba Carlos, era de Colombia, había vivido mucho tiempo en Brasil y le gustaba mucho tocar la guitarra. Vivía en un centro tutelado por el Ayuntamiento de Madrid y, para ganarse la vida, se ponía a tocar en un parque famoso de Madrid y se sacaba su dinero (y no, no era el Retiro). Pero Carlos buscaba otra cosa; no buscaba hablar de su vida ni de su familia, lo único que le importaba era la música y cómo salir de su situación a través de ella. Así que llegó un momento en el que me di cuenta de que yo no podía manejar esa situación. Hablé con la persona responsable y le dije que yo no podía trabajar con él, porque Carlos lo que buscaba era un productor musical, no un coach de PNL. Así que tuve mi primer “cliente” y mi primer fracaso.

El segundo “cliente” fue otro Carlos. Este era un chico venezolano con una historia dura a sus espaldas; llegó a España para estudiar un máster en programación de IA en la universidad, pero por el dichoso papeleo, cuando llegó no le admitieron. Tampoco quería volver a Venezuela y al final se encontró con que se le acabó el dinero; un día, sin verlo ni olerlo, se vio en la calle. En ese momento Carlos llegó a mí y con él la cosa sí funcionó mucho mejor. Teníamos sesiones que le hacían ver que mejoraba cada día un poco más; sí, con sus altibajos y dramas, pero lo íbamos «tapeando» como podíamos.

El descubrimiento de la Escucha Activa

Tengo que decir que, a través del Carlos venezolano, conocí a Sandra. Sandra se puso en contacto conmigo a través de WhatsApp. En la primera sesión para conocernos, le expliqué cómo funcionaba mi trabajo y lo que le podía prometer y lo que no. Ella me dijo: «Me lo pienso y te digo». «Bien, pues cuando quieras me envías un WhatsApp», respondí. Recuerdo que a la semana me dijo que sí le apetecía hacerlo y me preguntó cuánto le cobraría. ¡Pues nada te cobraré! Es gratis. Y así estuvimos dos años trabajando con ella gratis, y con ella descubrí la escucha activa y le di sentido.

Con Sandra estuve trabajando un problema que tenía con su madre, pero en la novena sesión le dije: «Sandra, creo que tu problema con tu madre ya está mucho mejor y, si seguimos trabajando en ello, nos vamos a cansar: yo de hacerte las mismas preguntas y tú de responderlas». Pero Sandra me preguntó: «¿Ahora qué hacemos?». Le dije que, a partir de ahora, en vez de sesión cada semana, haríamos dos sesiones al mes de escucha activa.

Me preguntó: «¿Qué es la escucha activa?». Pues lo que haremos es trabajar los problemas o alegrías que tú me traigas; en la escucha activa tú eres la que gobierna y me guía por el camino por el que quieres ir. Yo te escucharé sin juzgarte, pero te haré algunas preguntas y alguna indicación que, como siempre digo, puedes envolver y tirar a la basura. Con Sandra llevo ya unos dos años y medio y ya me paga las sesiones.

Mauxita: De la sesión individual a la dinámica grupal

Sí, y como he dicho, llevo 3 años o más trabajando con la ONG Homeless Entrepreneur, así que por mis manos ha pasado mucha gente de la cual no puedo contar cada una de sus historias, porque si no, sería una historia interminable. Han pasado María, Jennifer, Fabio, Mulay, Nicolas todos de Barcelona, Francisco de Almería, Noemí de Bilbao y mucha gente más; cada persona con sus problemas. Y es verdad, no diré que todas las personas han sido un éxito. ¿Tendré algo de culpa yo? Sí, seguramente, para qué lo vamos a negar; pero también diré una cosa a mi favor: yo siempre he estado en todas las sesiones.

Aquí empieza la magia; bueno, yo le llamo la «magia equivocada» o la «magia desastre». Y es que, durante ese tiempo, fui creando Mauxita (que no lo busquéis, que no significa nada). Quería que fuese mi página web, una página que durante dos años me construí yo mismo porque “estaba tieso de dinero”. En esta web hubo mil cambios y, la verdad, no fue el momento más glorioso de mi vida; no tenía muchas visitas y pocos clientes, pero seguía con Mauxita, si no, ¿cómo me iba a conocer la gente?

Una nueva metodología para generar impacto

En la ONG detectamos que había un problema: la gente se emociona en el primer momento cuando les dices que pueden mejorar sus vidas, que serán más felices o que se sentirán mejor si hacen las sesiones, pero al cabo de un tiempo toda esa ilusión desaparece.

Así que a Andrew, que es el presidente de la ONG, le he propuesto hacer una Dinámica de Alto Rendimiento Grupal Presencial en la sede de la ONG en Barcelona. Y si te preguntas qué es eso, pues es mi metodología (que no creo que me la haya inventado, no soy un genio): es la escucha activa grupal y presencial. Es solamente eso; después de haber hecho más de 400 sesiones de escucha activa individual creo que estoy capacitado para hacerlo ahora en grupo, donde yo lanzo preguntas y las personas hablan, discuten y pueden sentir que no están solas en este mundo, y que hablando pueden mejorar y sentirse bien.

Por cierto, hace cuatro meses decidí cambiar mi web y que la creara un profesional; eso he hecho y en ello estamos. Yo seguiré trabajando en lo mío e intentaré que las personas se escuchen más bajo una máxima: menos silencios más equipo. Como decía mi padre, que en paz descanse: «Zapatero a tus zapatos».

Próxima cita: 25 de febrero de 2026

Así, el día 25 de febrero de 2026, todas las personas de la ONG Homeless Entrepreneur están invitadas en su sede a realizar una sesión de 2 horas de Dinámica de Alto Rendimiento Grupal presencial, porque al final de todo, es solo hablar de esas cosas que te interesan y que te preocupan. Nada más y nada menos.

Posdata: Siempre estaré agradecido a la ONG Homeless Entrepreneur por la oportunidad que me dio para poder mejorar como coach y como persona.

 

 

 

Xavier Benet

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